Las bases de carga inalámbrica utilizan una tecnología conocida como carga inductiva que facilita la transferencia de energía de forma inalámbrica entre el cargador y el dispositivo que se desea cargar. El proceso funciona mediante dos bobinas, una en el cargador y una en el dispositivo, que crean un campo electromagnético. La mayoría de bases de carga utilizan el estándar Qi que permite la comunicación entre el cargador y el dispositivo para optimizar el proceso de carga.
La mayoría de los smartphones modernos admiten carga inalámbrica en una base plana. La gama actual:
Los teléfonos que no incluyen función de carga inalámbrica (generalmente modelos de gama baja) no son compatibles con ninguna base de carga inalámbrica. En ese caso, usa un cable USB-C. Para más información, consulta nuestra guía de dispositivos compatibles con Qi2.
Las bases de carga inalámbrica no dañan los teléfonos porque usan tecnología de carga inductiva e incorporan características de seguridad, como detección de sobrecalentamientos y objetos extraños, prevención de sobrecargas y la garantía de cumplimiento de certificaciones de seguridad, como la del estándar Qi. Combinadas, estas funciones permiten a las bases de carga inalámbrica ofrecer una forma segura y fiable de cargar dispositivos. Son una opción muy práctica y cómoda para los usuarios.
Para obtener más información sobre la seguridad, consulta ¿Es segura la carga inalámbrica?
Una vez que el cargador inalámbrico esté conectado a una fuente de alimentación lo único que tienes que hacer para cargar un dispositivo es colocarlo encima del cargador (asegurándote de que está posicionado en el centro). Una luz LED en el cargador se encenderá y/o aparecerá una animación en el dispositivo para indicar que la carga está en curso.
El teléfono posee una bobina de cobre que actúa como receptor y el cargador tiene otra que funciona como transmisor. Al alinearse crean un campo electromagnético que habilita la transferencia de corriente para cargar la batería del teléfono.
La velocidad de carga del cargador depende de tres factores: el estándar de carga inalámbrica del cargador y el teléfono y de si hay función de alineación magnética activa.
La alineación magnética es la función que permite cargar a más velocidad. Sin imanes incluso un cargador de 25 W limitará la velocidad de carga a 7,5 W en un iPhone o entre 5 W y 15 W en un Android. Para ver el desglose completo de velocidades según el estándar, consulta nuestra guía de carga inalámbrica de 25 W.
No. El formato físico (base plana o soporte vertical) no cambia la velocidad de carga; lo que importa es el estándar de carga inalámbrica que incorporen. Ya sea una base MagSafe plana o un soporte MagSafe vertical, ambos cargan modelos iPhone 12 y posteriores a 15 W. Tanto una base de carga Qi2 de 25 W como un soporte Qi2 de 25 W suministrarán 25 W a móviles compatibles. En resumen, el estándar integrado en el cargador determina la velocidad, no la forma física. Elige entre una base y un soporte según tus necesidades: las bases se colocan planas sobre una mesita de noche o un escritorio, mientras que los soportes mantienen el móvil en posición vertical, permitiéndote consultar notificaciones o usar FaceTime mientras lo cargas.
Sí. Los modelos modernos de iPhone (iPhone 8 y posteriores) y los dispositivos Android recientes gestionan la carga de forma automática y la interrumpen cuando la batería está completa. Así, se previenen riesgos de sobrecargas si el teléfono permanece en la base de carga. Muchos dispositivos también incluyen funciones de carga optimizada o adaptativa que mantienen la batería con una carga parcial durante la noche y la completan al 100 % poco antes de la hora habitual a la que te despiertas. Esto contribuye a prolongar la vida útil de la batería a largo plazo. Para disfrutar de la mejor opción de carga por la noche elige una base que controle y regule la generación de calor: Las bases de carga Qi2 de 25 W de Belkin incluyen refrigeración ChillBoost™, una tecnología de refrigeración pasiva que reduce el calor†† y protege la batería durante la carga.
†† Tecnología de carga diseñada para mejorar la disipación de calor. En la práctica, las temperaturas variarán según el dispositivo, el uso y el entorno.
Sí, en la mayoría de los casos. La carga inalámbrica estándar funciona sin problemas a través de fundas de plástico, silicona, cuero y la mayoría de las fundas no metálicas de un grosor máximo aproximado de 3 mm. Las fundas metálicas, los accesorios de cartera magnéticos acoplados al reverso del móvil o las fundas protectoras de gran grosor pueden bloquear completamente la carga.
En el caso de la carga magnética (MagSafe/Qi2), la funda debe ser compatible con MagSafe o Qi2 e incorporar imanes en la parte trasera. Sin imanes la base seguirá cargando, pero a una velocidad Qi más lenta (5 W-7,5 W en iPhone) y sin el acoplamiento y la alineación magnética.
Para obtener más información sobre la alineación magnética y las fundas compatibles con Qi2, consulta nuestra guía de Qi2.